Interreligiosidad basada en la búsqueda de paz y justicia social

Desde la iglesia presbiteriana se mantiene un pensamiento con respecto a la posibilidad de
construir una comunidad a través de las iglesias visibles e invisibles. Las visibles son aquellas que
tienen la posibilidad de construir juntas y desarrollar una organización de Dios de manera
conjunta, mientras las iglesias invisibles son las que hacen obra de Dios en el mundo que no
necesariamente es religiosa y son poco reconocidas. En este caso serían los movimientos sociales,
dos formas de construir paz que cobran aún mayor importancia en medio del Covid-19.

Así lo explica Luis Fernando San Miguel, ministro de la Iglesia Presbiteriana de Colombia y director
de Comunidades de Fe Teusaquillo Territorio de Paz, quien afirma que desde su organización se ha
logrado establecer una articulación alrededor de la paz donde participan sectores cristianos como
la iglesia luterana, la iglesia presbiteriana, los menonitas y otros credos como los musulmanes,
budistas y Hare Krishna, quienes encontraron espacios en común desde la paz y la no violencia
sumando diferentes expresiones que permitan la construcción de tejido social.

Esta unión entre diferentes comunidades les permitió llegar a una serie de acuerdos en temas
como convivencia ciudadana y buen trato, no al porte de armas y cero homicidios, paz con el
medio ambiente, alimentación garantizada, fomento de sentido de pertenencia, respeto a la
objeción de conciencia, una salida negociada al conflicto, respeto por los derechos fundamentales
y una resolución no violenta a los conflictos.

“Estamos construyendo caminos de solución para enfrentar a la pandemia”, afirma Luis Fernando
Sanmiguel. Quien reconoce que el verdadero reto está en comprender los cambios que existen en
las personas desde lo emocional, psicosocial, lo económico, lo político y lo cultural, pues no se
trata solo de recluirse sino de “poner la fe a actuar”.

“La situación de la pandemia nos viene diciendo que ésta no mira religión, no mira color de piel, la
pandemia nos llegó a todos”, expresa el Pastor quien hace un llamado a la unión: “todos
independientemente de la religión u organización estamos llamados a llevar la justicia al mundo y
a denunciar sus injusticias”, las cuales han llevado al mundo a una etapa de inequidad social que,
señala, debe ser finalizada.

“Tenemos que luchar por un bienestar humano. Con respecto al Covid-19 seguimos
replanteándonos y reinventado cómo seguir anunciando el reino de Dios dentro de nosotros”,
expresa el religioso, señalando que la dinámica ha cambiado y eso significa generar nuevas
estrategias y ver cómo éstas se articulan independientemente del credo que se profese.

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