Vidas que impulsan la paz

 

Cuando se le pregunta a Milton de dónde viene su liderazgo y cuándo decidió ser un líder comunitario, él empieza contando que desde su nacimiento lo han preparado para serlo.

Milton Sinigüí, nació y sus padres y allegados organizaron una tradicional ceremonia en Frontino, Antioquia, municipio de donde es oriundo. Allí mataron una gallina y la compartieron, no solo con su familia, sino también con vecinas y vecinos. Aunque Milton no se diera cuenta en ese mismo momento, su comunidad Embera Eyábida quería presentarle, por medio de diferentes rituales, la importancia de compartir, liderar y honrar la vida. 

Desde que era un niño, dedicó esfuerzos a su comunidad y logró educarse en conocimientos y reconocimientos ancestrales, tradicionales y culturales con acompañamiento, sobre todo, de sus padres. También estudió en un colegio y sus vacaciones las dedicaba al trabajo comunitario, pues ese fue su compromiso: estudiar y generar conocimiento para aportarle a su comunidad. Su primer liderazgo fue en ese entonces, cuando enseñaba a los más pequeños lo que él ya había aprendido. Hoy, Milton es Licenciado en Pedagogía de la Madre Tierra con énfasis en Salud, de la Universidad de Antioquia, y nos enseña que durante muchos años, la vida nos prepara para ser lo que somos en la actualidad; Milton es también un gran líder comunitario participante de la Mesa Interétnica de Paz en el departamento de Antioquia.

Son muchas las personas entregadas a procesos sociales y comunitarios en lugares que han sido históricamente golpeados por los múltiples conflictos y olvidados por el Estado, por eso, en el año 2018 e impulsado por el proyecto De la Guerra a la Paz, de la Iglesia Evangélica Luterana de Colombia, nace la Mesa Interétnica de Paz en el corregimiento de Blanquita Murrí, Frontino, conformada por personas afrodescendientes, campesinas, mestizas e indígenas que han sido participantes activas en las aproximadamente 35 comunidades que hacen parte de la Mesa, contando con participación de Juntas de Acción Comunal y comunidades étnicas. 

Como lo hacía desde muy corta edad, Milton pone sus esfuerzos en el territorio y su población, aplicando conocimientos ancestrales, combinándolos ahora con el conocimiento que obtuvo durante sus 5 años de formación para pregrado universitario; por eso, en la Mesa Interétnica de Paz se fusiona la educación popular, con la educación clásica, aprendiendo desde Derecho y Comunicación, hasta Armonización como práctica ancestral para resistir en los territorios, fomentar la paz y llamar a la protección.

Así mismo, la Mesa Interétnica tiene el propósito de contribuir al Acuerdo de Paz, pues todos sus integrantes sueñan con ver una Colombia en calma; por ello, vieron, y a pesar de las falencias, siguen viendo el Acuerdo para la terminación del conflicto armado, como una posibilidad de reestructurar y remodelar las dinámicas sociales que han sido permeadas por múltiples violencias, para que niñas, niños y jóvenes, en su crecimiento, sueñen, como Milton, con ser personas que aporten positivamente a sus comunidades, y que formar parte de un grupo ilegal no sea un anhelo. En la Mesa se acompaña a construir un plan de vida, se forma políticamente a líderes y lideresas, se estudia el Acuerdo de Paz y se idealizan escenarios de participación, entendiendo que la paz le corresponde a todas y todos los ciudadanos.

Después de 2 años de conformada la Mesa Interétnica de Paz, Milton y todas las y los miembros se inquietan por la seguridad de las personas líderes que hacen parte del proceso, pues en lo corrido del año 2020, han sido asesinados, a la fecha, 159 líderes y lideresas sociales en Colombia, según datos de Indepaz. Sin embargo, las comunidades no se detienen y hacen lo que está a su alcance por mitigar hechos de violencia. Desde la Mesa, se han realizado rituales de armonización, llamando al diálogo y al autocuidado; sabias y sabios de las comunidades guían jornadas para llamar a la protección mediante prácticas ancestrales y además, se planean visitas de instancias internacionales y acompañamiento de organizaciones que puedan brindar seguridad, sin embargo, la zozobra permanece, pero no es impedimento para continuar con el liderazgo, pues integrantes de la Mesa insisten en que sean tenidos en cuenta para todas las acciones en pro de la paz.

La vida de Milton y de la Mesa Interétnica por la Paz, es una entre miles de historias que nacen y crecen en Colombia. Él demuestra que ser líder o lideresa es algo que nace, que es tan propio como su cultura, que es algo que nadie le puede quitar, ni silenciar y por el contrario, con ello aporta diariamente al buen vivir y al bien común de la ciudadanía colombiana y del mundo.

Indepaz (2020). LÍDERES SOCIALES Y DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS ASESINADOS EN 2020. Recuperado de: http://www.indepaz.org.co/paz-al-liderazgo-social/    

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